Un Dios activo en la oración




Dios es espíritu y no tiene cuerpo físico como nosotros. Sin embargo la Biblia muchas veces describe a Dios en términos humanos para ayudarnos a entender su carácter y obra. A esto se le conoce como antropomorfísmo, y lo vemos descrito en la oración de dedicación del templo que Salomón está haciendo en 2 Crónicas 6.

Versículo 4 dice que “su mano ha cumplido lo que prometió con su boca”. Dios es poderoso en cumplir sus promesas, podemos confiar en que él siempre dirá la verdad y que en su mano tiene el poder para llevar a cabo sus propósitos. Es algo que Salomón reafirma en el versículo 15: “tú lo dijiste con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como se ve en este día” (2 Chr 6:15).

Ahora Salomón añade otra cualidad además de la mano y la boca: “Que tus ojos estén abiertos sobre esta casa de día y de noche” (2 Chr 6:20). Los “ojos de Dios” hablan acerca de su conocimiento y dirección: “Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas” (Prv 5:21). Y el Salmo 32:8 dice: “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos”.

“Ahora, pues, oh Dios mío, te ruego que estén abiertos tus ojos y atentos tus oídos a la oración en este lugar” (2 Cro 6:40)

Y al final Salomón menciona una característica más, “Ahora, pues, oh Dios mío, te ruego que estén abiertos tus ojos y atentos tus oídos a la oración en este lugar” (2 Chr 6:40). Esta es una oración acerca la oración, y podemos ver cómo se repite la frase “tú oirás”, en los versículos del 22 al 39 donde se presentan diferentes circunstancias que moverían al pueblo de Dios a orar.

Cuando usted ora tenga por cierto que él oirá y le guiará en su voluntad de modo que usted pueda ver cumplidas sus promesas y Dios reciba toda la gloria. Dios está involucrado activamente en la oración de su pueblo.