La provisión de Dios (parte 1)

Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.  (2 Reyes 4:1)

La mujer era esposa de uno de los hijos de los profetas. Muchos de ellos eran personas que se sostenían únicamente del ministerio, así que cuando este hombre murió, dejó a su familia sin otra fuente de ingreso.

Vemos una espiral de declive en la situación económica de esta mujer:

Primero, una situación imprevista. La muerte de su esposo las dejó desprovistas de algún tipo de ingreso. Después, la mujer tomó la decisión de pedir algún tipo de préstamo, el problema es que no tenía cómo pagar. El acreedor actuó de acuerdo a la ley de ese entonces, pues amenazó a la mujer con llevarse a dos de sus hijos como su sirvientes hasta que pagaran la deuda.

Vemos cómo la mujer se encuentra en una situación desesperada, motivada por la necesidad ha tomado malas decisiones.

Dios va a obrar, sin embargo vemos algunos principios tomados de este pasaje:

– Recuerde que aún en los infortunios Dios está en control. Confíe en Dios no importa cuán difícil sea la situación, aún si ha habido la pérdida de un ser que amamos.

– No búsque una solución rápida. Un préstamo por muy fácil que parezca puede llevarnos a más problemas. Evalúe si realmente podrá pagar, como dice el Proverbio 22:27 “Si no tuvieres para pagar, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?”.

– Reconozca cuando ha tomado malas decisiones y búsque la ayuda de Dios. Este versículo dice que la mujer “clamó” a Eliseo.

Recuerde, Dios va a actuar con esta mujer, pero primero hay que reconocer las decisiones que hemos tomado mal.