La devastación de dejar a Dios




Esdras y Nehemías registran el momento histórico en el que la nación de Israel volvió del cautiverio. Esdras es favorecido por la mano de Dios al igual que Nehemías para volver con la bendición del rey y restaurar la nación que había sido destruida por el pecado. Zorobabel había trabajado en la reconstrucción del templo, cuando Esdras llega a Jerusalén se enfoca en la restauración de la adoración comunitaria, ya que él era un escriba conocedor de la ley y descendiente de Aarón. Por otra parte, Nehemías se dedica a la reconstrucción y reparación del muro y sus puertas.

Como parte de esta nueva etapa en la nación, Esdras y Nehemías identificaron la condición espiritual de la nación y reconocieron que la devastación que estaban experimentando eran las consecuencias de haberse alejado de Dios.

Después de un gran lamento por el pecado del pueblo, Esdras dijo: “Porque nosotros hemos dejado tus mandamientos” (Esd 9:10). Nehemías también, al ver la ciudad destruida y en ruinas, reconoció las consecuencias del pecado: “En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo” (Neh 1:7).

El pecado no se detendrá hasta haber acabado y dejado todo en ruinas.

El pecado siempre tiene consecuencias. Vemos como el origen de todo es dejar los mandamientos del Señor. Alejarnos de su sabiduría y plan que él ha revelado por medio de Cristo a través de la Biblia. Hacer esto es devastador, ya que el pecado no se detendrá hasta haber acabado y dejado todo en ruinas. Esto es verdad para nuestra vida espiritual, nuestros hogares, con nuestro cónyuge y nuestros hijos. Es verdad en nuestras relaciones y en nuestra vida personal. Si usted ha identificado algo de la devastación del pecado en su vida. No se quede de brazos cruzados pensando que todo se va a solucionar por arte de magia.

Esdras y Nehemías serían usados grandemente para restaurar una nación caída por el pecado. Aprenderemos esto el día de mañana. Sin embargo por ahora quisiera decirle que no se desanime, no importa el grado de devastación que estemos experimentando, siempre hay gracia y esperanza en Dios a través del evangelio.