En la presencia de Dios




De manera misericordiosa Dios provee un alivio en el momento de la angustia en la vida de Jacob. Él había sido puesto en la mira, como enemigo de las naciones de alrededor por la venganza de sus hijos con los habitantes de Siquem. Ahora Dios le dice que se vaya de aquel lugar y regrese a Betel. Sabemos que Betel significa “Casa de Dios”. Para Jacob este era un recordatorio del lugar dónde debía acudir en momentos de angustia. El único lugar seguro es en la presencia de Dios.

El Señor le recuerda a Jacob que Betel fue un lugar en donde él pudo conocer la presencia de Dios de manera personal, especialmente cuando huía de la mano de su hermano Esaú. Él ya conocía y había experimentado la presencia de Dios.

Estar en la presencia de Dios no es simplemente ir a la iglesia o sentir ciertas cosas. Es un momento personal de comunión con el Señor. Cuando le abrimos nuestro corazón y reconocemos su gracia sobre nuestras vidas. Cuando vemos su gloria y nos deleitamos en su presencia. Cuando vemos nuestra pecaminosidad y le buscamos desesperadamente por perdón.

Sólo cuando encontramos el consuelo en la dulce presencia del Señor es que nuestros corazones pueden estar tranquilos

¿A experimentado experimentado el alivio y consuelo de la presencia de Dios cuando su corazón clama como el siervo que busca el agua viva?. Sólo cuando encontramos el consuelo en la dulce presencia del Señor es que nuestros corazones pueden estar tranquilos. Las circunstancias quizás no van a cambiar, pero nuestra perspectiva de Dios será diferente, y sabremos que él