Dios está cercano a los quebrantado de corazón




No podemos dudar que la presencia de Dios se extiende a todos lados. Eso significa que Dios es omnipresente. No hay un lugar en el universo en el que la presencia de Dios no se encuentre, pues su plenitud lo llena todo (Ef 1:23). Sin embargo, aunque el habita en la eternidad, su presencia se manifiesta de manera especial en ciertos momentos a ciertas personas. Como si el foco de el universo de la presencia de Dios se centraran en un punto.

Nuesto pasaje nos habla de la cercanía espcial de Dios a aquellos quebrantados de corazón y contritos de espíritu. Una persona contrita es una que siente tristeza o pesar en su alma. Esta tristeza no es por las circunstancias que lo rodean sino por el pecado que está en su interior. ¿No le sorprende un poco? ¿Por qué no dice que Dios está cerca de los que tienen un corazón alegre? El salmista pudo haber dicho que Dios esta cercano a los justos, rectos o piadosos. ¿Por qué los quebrantados de espíritu?

Dios busca a este tipo de corazón porque es la actitud que fluye de un correcto entendimiento de Dios y del pecado. Cuando las personas pueden ver a Dios en todo el esplendor de su gloria (santidad, justicia, amor, etc.,) pueden contemplar la realidad de la maldad y la rebeldía que hay en su corazón. Comienzan a sentir el peso de su maldad y depravación. Es entonces que fluye un deseo incesante de un Salvador. Es como un círculo: Buscar a Dios – Conocer mi pecado – Buscar más a Dios – Conocer más mi pecado – Seguir buscando a Dios…

Una persona espiritual tiene un entendimiento más afinado de su corazón pecaminoso. No es alguien que vive una vida relajada y sin problemas. Es alguien que constantemente siente el pesar de su pecado y grita en su corazón: “Dios, se propicio a mi, pecador”. Esta actitud atrae la atención de Dios ya que Él está cercano a los quebrantados de corazón y contritos de espíritu.